ISBN: B08ZLXMPV5

Quetzalcóatl, La Serpiente de Pluma Preciosa – El Cielo de la Divinidad

$13.900

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Quetzalcóatl, La Serpiente de Pluma Preciosa — El Cielo de la Divinidad es un extenso poema litúrgico que nos invita a ascender por los trece cielos y a descender por las nueve regiones del Mictlan, en uno de los poemas más ambiciosos de la literatura mesoamericanista contemporánea. Con un lenguaje ceremonial y una imaginería poderosa, el autor revive el nacimiento del universo, la pareja primordial, la danza de las fuerzas opuestas y la creación del ser humano.

El lector atraviesa un cosmos vasto y deslumbrante donde conviven dioses, elementos, animales sagrados y energías que determinan el fluir del tiempo y de la vida. El libro combina fidelidad cultural, fuerza poética y una mirada que reivindica las raíces espirituales de América.
Una obra imprescindible para quienes desean adentrarse en la profundidad mítica de Quetzalcóatl y en la cosmogonía que dio forma al mundo nahua.

Detalles del producto

Quetzalcóatl, La Serpiente de Pluma Preciosa
El Cielo de la Divinidad

En su primer libro de la serie, Quetzalcóatl, La Serpiente de Pluma Preciosa – Los Cuatro Dioses Tezcatlipoca, el poeta Carlos Johnson Bordalí construyó un extenso poema que recrea la voz de los antepasados precolombinos de Mesoamérica. En aquella oportunidad, Carlos nos llevó, a través de cinco cantos litúrgicos, nos introdujo en la cosmogonía ancestral de dioses zoomórficos menores de la cultura nahua. Posteriormente, en su segundo libro, Carlos nos transporta a lo largo de un extenso poema litúrgico, cuyo viaje gira en torno a los trece cielos de la cultura azteca y las nueve regiones del inframundo, para concluir con la creación del hombre.

En el principio de los tiempos, la pareja primigenia, conformada por Omecíhuatl y Ometecuhtli, procreó cuatro hijos que organizaron el universo. La dualidad es parte de la cosmogonía nahua: los dioses controlan los elementos de la naturaleza en pareja. El fuego le pertenece a Xiuhtecuhtli y Xantico, mientras que el agua es controlada por Tláloc y Chalchiuhtlicue, marcando una notable diferencia con la cosmogonía de la cultura occidental, en la cual los griegos tenían dioses que representaban los elementos de la naturaleza como deidades individuales, homologando los modelos cosmogónicos de otras culturas de la antigüedad que consideraban en su centro la existencia de un dios único. Esta idea de lo dual es poetizada, profunda y sensiblemente, por la voz del hablante en el libro de Carlos Johnson:

            El Cielo Lugar del Dos / la casa de la Suprema Pareja / de Ometecuhtli y Omecíhuatl (…)

Estos dualismos, con un relevante conocimiento de la cultura nahua, son puestos de relieve en la reelaboración del fértil universo de raíces precolombinas mesoamericanas, demarcando con absoluta claridad y certeza el contraste con lo unívoco y unidireccional del occidentalismo:

            de la mitad tras los hombros / modelaron a la Madre Tierra / estableciendo en el jaguar / su símbolo y emblema

            fue terrestre y femenina / húmeda / oscura / y fría

            la otra mitad fue llevada / al cielo de Tamoanchan / y le dieron al águila / del cielo ser emblema / ser su símbolo ideal

            fue celeste y luminosa / seca / caliente / y masculina

La masculinidad, representada en la figura zoomórfica del águila, se encuentra en el cielo, mientras que lo femenino está representado en la tierra, bajo la figura del jaguar. Ambas dimensiones, femenino y masculino, son mitades de un todo armónico, como una fruta que se gesta dentro del cuerpo de la Señora Madre Tierra o diosa de la fertilidad, una fruta separada por la mano de los dioses hermanos -dioses creadores- Quetzalcóatl y Tezcatlipoca.

Pero la obra no concluye con la apología de la creación de los trece cielos, sino que mucho más allá que esto recorre la conformación de los universos de Tezcatlipoca y Quetzalcóatl y su modo de organizar la creación en orden horizontal y vertical.

El universo horizontal comprende los cuatro puntos cardinales, mientras que el universo vertical se divide en el supramundo y el inframundo. En el primero se encuentran los trece cielos que dan forma a la mayor parte del libro. El inframundo, a su vez, se encuentra constituido por las nueve regiones regidas por el dios de la muerte, Mictlantecuhtli.

El poema de Carlos Johnson aborda hábil y rigurosamente la descripción del Mictlan, recorriendo el inframundo a través de sus nueve regiones. Al Mictlan solo podían acceder aquéllos que morían en forma natural, sin importar su rango ni posición social. El muerto debía atravesar las nueve regiones, después de lo cual su alma podía descansar ante los señores del inframundo: Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl.

El poema finaliza con la creación del hombre y la virtualización de dioses menores que contribuyen a ofrecer un mundo heterogéneo e inteligible, vasto de posibilidades. Dentro de este marco se rememora el gran diluvio universal, presente también en variadas culturas de la Tierra, marcado en el inconsciente colectivo de los pueblos como un recuerdo común y, por ende, transhistórico.

Este libro nos hace testigos de la presencia y devenir de los dioses en el ordenamiento de la vida, el tiempo, el calendario, las ciencias y las renovaciones del cosmos, con la presencia omnipresente del fuego. En el relato mitológico de los códices mexicas, que construye el poeta Carlos Johnson, predomina el tono hímnico y enunciativo, muy cercano a los cánones de los relatos fundacionales, en el sentido ritual, originario y cultural de los pueblos nativos de Mesoamérica; en lo formal, su estructura se desarrolla en tres partes, cada una de las cuales se inicia con un fragmento de poesía náhuatl que preceden al poema introductorio que es el pie de inicio a sus respectivos cantos. La elaboración expresiva de los cantos adopta la forma del verso libre, dispuesto básicamente en estructuras rítmicas de pensamiento, con palabras y versos que luego de su primera enunciación se glosan y profundizan en los episodios y emociones del texto. En el modo de enfrentar y desarrollar su materia, este libro se distancia de las diversas apropiaciones de carácter apocalíptico o distópicas que podemos encontrar entre los autores, e incluso la cinematografía, que han abordado este tema.

Con su libro, Carlos hace una necesaria actualización de un imperio caído del pasado, pero no desaparecido, a través del extenso recorrido que realiza por la compleja y latente cosmogonía mesoamericana. Aporta con nueva vida y color con sus versos al relato universal de la creación con el dios Quetzalcóatl, “La Serpiente Emplumada”, como figura determinante, quien no solo es una figura mitológica, propiciadora de la existencia del hombre, sino que también fue un sujeto histórico, cuyo origen mitológico se remonta alrededor del siglo I después de Cristo y que aparece como jefe religioso y sacerdote, rey de Tula, bajo el nombre de Ce Ácatl Topiltzin, en el siglo XI, quien en su exilio fundó y pacificó ciudades en el Mayab, hoy Península del Yucatán, donde se desarrolló el pueblo y la cultura maya. Como deidad, su naturaleza fue dual, al contener en sí mismo tanto lo espiritual (ave de hermoso plumaje –“quetzal”) como lo terrenal (serpiente –“cóatl”). La preeminencia de Quetzalcóatl dentro de su pueblo contribuyó, según la versión más difundida, a confundir al pueblo azteca y hacerlo creer que la llegada del conquistador español Hernán Cortés correspondía a la segunda venida del dios, también llamado Tezcatlipoca Blanco, lo que en definitiva condujo al imperio maya-azteca a su derrota.

La conquista de las diversas culturas de nuestro continente conllevó un cambio radical de paradigmas en un sin número de culturas, pueblos y tradiciones que han permanecido borradas o apenas sobreviven fragmentariamente, aplastadas por la aniquilación del colonizador.

Este libro no es solo una recreación fundacional, sino también la reelaboración de un pasado, absolutamente latiente, que merece ser contado y reescrito sobre la base de reivindicaciones identitarias de una América olvidada y saqueada por el imperialismo occidental desde hace siglos. La llamada invención de América y sus imaginarios ha dado paso desde hace décadas a algunos proyectos escriturales de nuestros más reconocidos poetas. Finalmente, deseo poner de relevancia el canto que clausura este libro:

            Ometéotl / Ipalnemohuani / Tloque Nahuaque / así los hiciste / así los formaste / Señores de la vida / patrones de la muerte / padres de luz y sombras / porque / todo muere en la tierra / para luego volver a nacer / desde el árbol del sustento / que cruza Tamoanchan / desciende por Tlalocan / y se entierra en Mictlan

            es la lluvia del río que vuelve al lago / la noche en la aurora que vuelve al río / los tres soles que han pasado / por el mundo / y el cuarto Sol que también se extingue…

Es la manifestación y confirmación, en la voz del hablante de este texto, de una cosmogonía, sensiblemente poetizada por Carlos Johnson, fundada sobre un tiempo ahistórico, cíclico, ya advertido por el escritor mexicano Octavio Paz, cuyos rasgos identitarios como cultura visibilizan e instalan este canto de rebeldía, desarticulando el tiempo lineal, según la conveniencia de la Iglesia y la estructura político-ideológica de los colonialistas europeos que a sangre y fuego impusieron, en estas tierras, su modelo de Dios y del mundo.

Nh Miquea-Cañas
Petershagen, Alemania.

Carlos Johnson Bordalí (Valparaíso, Chile, 1954) es Analista de Sistemas, gestor cultural, editor y poeta. Autor de una trayectoria sostenida en la poesía y la difusión literaria, ha desarrollado una obra que abarca desde el lirismo intimista hasta la épica mítica prehispánica. Ha publicado, entre otros, Carta de un Idealista (Premio Fondart 1995), Bahía de la Luna, El Bosque Encantado (Premio Gobierno Regional de Valparaíso, 1999), Antología del Corazón y la trilogía épico-mítica Quetzalcóatl, La Serpiente de Pluma Preciosa. Su obra figura en diversas antologías nacionales e internacionales, como Historia de la Poesía en Valparaíso, Antología de la Poesía Cósmica Chilena y Wurlitzer.

Ha participado en numerosas Ferias Internacionales del Libro en Santiago, Viña del Mar, Mendoza, Guadalajara, Barcelona, Fráncfort y Tultitlán, representando en varias ocasiones a Valparaíso con muestras literarias donadas a universidades y bibliotecas de América y Europa.

En 2002 obtuvo el apoyo del Programa ProChile para la difusión exterior de su obra, y en 2022 recibió la Beca de Creación Literaria del Ministerio de las Culturas por su proyecto épico Quetzalcóatl, La Serpiente de Pluma Preciosa – Las Ordalías de Quetzalcóatl.

Mantiene un espacio de difusión cultural en su Canal de YouTube Carlos Johnson Bordalí, @poetajohnson o directamente en www.youtube.com/@poetajohnson donde presenta y comenta su obra poética. Sus libros están disponibles en formato impreso y digital en amazon.com en el vínculo de libros y autores.